Las callecitas de Chillar




Fundada la localidad se realiza la traza de calles, necesaria para delimitar las manzanas, posibilitar el loteo y establecer las líneas de edificación.Traza original, dado que no hay muchos ejemplos de plaza en diagonal, en general las trazas de los pueblos y ciudades de la provincia son cuadriculares donde impera el ángulo recto, Chillar esta entre las excepciones. Rudimentariamente las calles se fueron conformando con el material original:la tierra negra,que en días de lluvia se convertía en un lodazal,lo cual obligaba a los escasos automotores a usar cadenas y a los peatones a hacer malabarismos para cruzar las intersecciones, dónde se formaban verdaderas lagunas.En epocas de seca y viento el polvo dominaba el ambiente.El mantenimiento de calles era muy deficitario,eran épocas donde la Delegación tenia muy pocos peones de calle y poco equipamiento, la costumbre de los gobernantes “conservas” era la de contratar personal un mes antes de cada elección, para limpiar las cunetas,cortar el pasto y emprolijar las calles,pasadas las elecciones el personal era despedido y había que esperar hasta la próxima elección, para que las calles merecieran nuevamente la atención debida.La excepción era el playón ubicado frente a la estacion,la carbonilla(residuo del carbón quemado por las locomotoras)lo cubría en su totalidad facilitando el transito cualquiera fuera la condición climática -Con ese panorama el aspecto de la localidad no era el mejor,si bien en la década del 30 se había comenzado con la forestación de unas pocas cuadras, qué paulatinamente además, recibían una incipiente iluminación nocturna,por medio de lámparas ubicadas en las esquinas mas centricas.Ello movió a los vecinos a movilizarse con vistas a posibilitar el asfaltado de calles,fomandose una Comisión de caracterizados vecinos,encabezados por Invernizzi,secundados por apellidos como Flecha,Di Candido,Pelayo Rodriguez,
Zabalza, Vivarelli, Martin, Rabago, entre otros, que logran hacer realidad el asfalto de las calles principales para el año 40.
Cuyo núcleo estaba constituido por: Cortazar de Alsina a Sarmiento,el perímetro de la Plaza,9 de julio de la Plaza a Mitre,Belgrano y San Martín desde Avda De Paula a Avda Barrere y 25 de mayo de San Martin a Belgrano.Alsina es compactada y cubierta de arena granítica, con lo cual el centro queda vinculado a la ruta por calles mejoradas.Habria que esperar hasta 1954 para la siguiente obra de asfalto: la hoy Avda Barrere,de Belgrano a la Ruta.-Mientras tanto en el periodo intermedio,el servicio de mantenimiento de calles va mejorando en forma paulatina merced a las inquietudes de los Distintos Delegados, a la ampliación de la dotación de personal de calle de la Delegación y a la mejora en el equipamiento,asi comienza a observarse el paso de una niveladora a tracción a sangre a cargo de Ollearo,emparejando las calles de tierra,tarea que mas tarde será mejorada con la periódica llegada de una motoniveladora desde Azul.Se inicia un proficuo periodo de compactación de calles,mediante el entoscado,que se vuelve imperioso pues se observa que el transito desde la periferia al centro en días de lluvia cubre de barro las calles asfaltadas .Paralelamente se extiende la implantación de árboles, con la participación de los Maestros y alumnos de las escuelas,que de esta manera adherían en forma practica a la celebración del DIA del Arbol,se mejora la iluminación de calles y de la Plaza.El material para el entoscado abunda en las inmediaciones,pero los medios de transporte son precarios,ello hace necesario que la fuente de provisión este lo mas cercana posible,alli esta disponible un terreno fiscal,sobre Sarmiento y Quiroga,originalmente destinado para que allí se construya el Hospital,que se transforma en cantera,(y mas tarde en basurero),hasta alli van y vienen las dos zorras volcables disponibles tiradas por un caballo y viaje tras viaje ,a cargo de Blanco y Chiarelli ,van trayendo el material que luego será compactado por un rodillo y posteriormente,se le colocaba encima una capa de arena extraída de otra cantera,la de Parra,ubicada sobre 25 de mayo frente a la entonces cancha de Independiente,asi las calles estaban exentas de barro o greda en casos de lluvia,sin embargo ésta por los desniveles y las lomas,facilitaban correntadas que en un instante podían arruinar el trabajo de meses,no obstante el entoscado poco a poco se fue extendiendo,paralelamente llegarían las solicitudes de los vecinos para colocación de los “pasos de piedra” que faciliten sortear las correntadas en las esquinas en días de lluvia.El Dr.Horacio Ferro luego de crear la Plazoleta en Belgrano y Cortazar(x)que luego llevaria su nombre,proveyendola de forestacion.canteros florales , juegos y un arenero para niños  ,toma la iniciativa para mejorar la Plaza que era  poco mas que un terreno baldío,para ello hace traer innumerables viajes de tierra negra de la “cantera” para perfilarla,se encargaran de ello el “rengo”Lorea y otros,se incrementa la forestación y se realizan canteros para arbustos y flores,luego se aboca al embaldosado realizado con la contribución popular,promueve la erección del busto al Libertador,y moderniza la iluminación,instalando nuevas luminarias y realizando la instalación eléctrica subterránea,para ello los peones de la Delegación realizaran los túneles por debajo del asfalto,mientras que las obras eléctricas estarán a cargo del Electrotécnico Merino. De manera que para el Año del Libertador, en el día del aniversario del fallecimiento del Gral. San Martin,la plaza luce todo su explendor,realzado por la presencia de los Granaderos y los fuegos artificiales,(a pesar que realizado el pedestal,faltaba el busto,que recién llegaría al año siguiente).

Esplendor que se complementa con la “Vía Blanca”,iluminación a “giorno” que la calle Cortazar entre San Martín y Belgrano,luce,mediante la instalación de artefactos fluorescentes,(También realizado por Merino)que en adelante revitalizaran al centro y darán brillo a los Corsos y a la “vuelta del perro”.Ese año por añadidura se incorpora la numeracion de las propiedades,que de a poco luciran en su frente el nombre de la calle y el numero  correspondiente. Quienes visitan Chillar por esos días se sorprenden de encontrar un pueblo ordenado,limpio,(ya se había implementado el servicio de barrido,con Abraham a la cabeza),veredas desmalezadas,(lo hacia el personal de calle,con guadañas),con árboles prolijamente podados,pintados en su parte inferior a la cal,una plaza bien constituida y por añadidura una prolija plazoleta con juegos infantiles.Quedaba atrás un sueño sin concretar:que Chillar tuviera un PARQUE,inquietudes e iniciativas no faltaron, quién era a fines de los treinta,administrador de la Estancia San Ramón de Anchorena,el belga Verstraeten,ofrecio construirla a su costo, incluido el costo de las tierras y donarla a la Localidad.Sin embargo las tierras terminarían siendo un impedimento que frustraría el proyecto,Verstraeten,habia puesto al mira en una quinta sobre la loma,al SO,la negativa de quien era el dueño a venderla (años después la quinta pasaría a ser propiedad del Licenciado en Ciencias Naturales Dn José Yepes) y la no aceptación por parte de Verstraeten,del ofrecimiento de tierras alternativas,abortó el proyecto y Chillar se quedó sin Parque,por décadas.
(x)En 1953 se inaugura el busto en Homenaje a Eva Peron,los acontecimientos de 1955 lo hacen desaparecer
(x)Por Ordenanza Nro 46 de1964,Siendo Intendente Municipal Pedro Armando López. Pedro Antonio Saenz Secretario de Gobierno y Clemente Gazzolo Presidente del H.C.D se le impone el Nombre de "Plazoleta Dr Horacio N.Ferro"

La Plazoleta

Inauguracion del Busto de Eva Peron en la Plazoleta
Demolido en Setiembre de 1955

Plaza alrededor de incio de la decada de 1940



Los Recaudadores de antes

¿Quien no recuerda al Sr. Montoya? Sus políticas de recaudación de impuestos al frente de la Dirección de Rentas pudieron ser controvertidas,como lo es su personalidad,pero no se puede negar que le han dado réditos y lo convirtieron en un personaje popular,no por eso simpático, pues es una constante a lo largo de la historia de la humanidad,la antipatía que los recaudadores despertaban en la población.
En las décadas del 40/50 nadie conocía a quién estaba al frente de la Dirección de Rentas,si se conocían a sus enviados que llegaban a Chillar una vez al año a inspeccionar las “cuentas” de los negocios,ver las liquidaciones del entonces “Impuesto a los Réditos” ,detectar evasiones e imponer multas en los casos que correspondieren.
Eran épocas del “Tenedor de libros”,algunos prestaban el servicio en forma no exclusiva.Los negocios grandes tenian el suyo,es el caso de “La Perla”,Dn Bautista Urrutia ocupaba ese lugar (por entonces,ademas era el Presidente del Club Atlético Chillar),ahí en su escritorio solia estar,trajeado y con las sobremangas negras cubriendole el antebrazo
Era el que llevaba las cuentas en el libro Mayor,completando a mano,prolijamente,con el lapicero de pluma,las columnas del Debe y el Haber, además de mantener los archivos de facturas y remitos y de sumar mensualmente las libretitas negras de quienes utilizaban el “fiado”.Tambien era la época de caja registradora, la “National”,que lo comercios mas importantes tenían, pulsando las enormes teclas,eligiendo la operación deseada y luego de dos vueltas de manija,(en algún caso eran de accionamiento eléctrico)se imprimían los dos rollos de papel,uno para ir registrando y asentando los movimientos de caja y otro para expendio de tickets,(este rara vez usado) y se liberaba la traba que provocaba la apertura de la caja,haciendo sonar brevemente la campanilla,de allí viene el popular dicho de “pling, caja” que todavía hoy perdura en la memoria de la gente.
A la hora del cierre,bastaba retirar el papel impreso para tener la sumatoria de ingresos/egresos del día y “hacer la caja”.-Todo lo anteriormente nombrado debía ponerse a disposición de los Inspectores de reditos,que llegaban en dúo, a primera hora,bien vestidos,de traje y corbata y con el infaltable maletín,luego de las presentaciones de rigor,credenciales mediante,se instalaban en el escritorio,para revisar la “papelería” y con remitos y facturas en mano ir y venir hacia y desde el depósito, para terminar a ultima hora de la tarde o proseguir al día siguiente dependiendo del tamaño del negocio,hasta que, finalizado su cometido salían del escritorio ,acompañados por el dueño del negocio,que mostraba su cara de resignación,como diciendo ¿que le vamos a hacer?,retirándose del lugar.
Dias después de haber recorrido todos los negocios y ausentados del pueblo,se corría la voz, “Si,le sacaron quince mil a “La Perla”,diez mil a “La Despensa”,ocho mil a “El Colono” y a mi me salio seis mil” decía el “turco” Abraham,que tenia su negocio en San Martín y 9 de julio.-
No era poco, si se tiene en cuenta que la mortadela costaba nueve pesos y el jamón crudo treinta pesos el kilo.-
No era lo único, también se ocupaban de buscar a los cuentapropistas y en una de esas recorridas le toco el turno a “Don Pedro” el albañil,justo en un parate,momento ideal,pues el impuesto era en base a la valorización de las herramientas, empezó el recuento: ocho tablones,seis largos y dos cortos,seis caballetes,cuatro largos y dos cortos,cuarto reglas,cuatro baldes,dos canastos,una azada mexcladora,dos palas anchas,una pala de punta,una carretilla,fratacho y llana,dos cucharas y un cucharin, la hachuela,maza y cortafierros,ocho clavos zapata,un pico,una barreta,dos “metros”,una plomada ,un nivel,¿eso es todo?,"no,no, falta la soga y la roldana,ya está".¿En cuanto estima su valor?,preguntan,Don Pedro,dice ,”y... a los sumo son unos cuatro mil pesos”,¿nada mas? “Hummm y, estirando y como exageración se puede llegar a seis mil”.
Bueno esta bien, vamos a ponerle quince mil, “¿Cuantooo?, eso es un disparate”.Ya estaba,no habia discusión,era el minimo y, solo tuvo que abonar cincuenta pesos por esa vez.
Quien dice,que algun lector,no pueda exclamar,¡mejor nos quedamos con Montoya!