SUEÑO PESADO


Lo apodaban Tumbita,ocupado  como peón rural en un establecimiento cercano a la localidad.Muy trabajador e idóneo para desarrollar las diversas tareas  propias de un campo de producción mixta,agricultura,ganaderia,lecheria etc.tenia a su cargo el ordeñe diario,colaboraba con la carneada,la arada,la siembra, la cosecha ,el baño de las ovejas ,la yerra , la reparación de alambradas , el mantenimiento mecánico etc.
Se daba maña para todo ,  muy voluntarioso y siempre bien dispuesto para ejecutar la labor que le encomendaran.Su mayor problema era despertarse temprano  en la madrugada  para realizar el ordeñe diario.
Dormia sobre un colchón puesto sobre el piso de la habitación que le servia de dormitorio,habia desechado el catre por las periódicas caídas sufridas ,sin que ello afectara la continuidad de  su sueño, permaneciendo dormido  sobre el piso,en él cual aparecía de tanto en tanto ,divorciado del colchón,sin cobertura alguna,aun en pleno invierno ,eso da la  pauta de la profundidad de su sueño.
Para despertarse había utilizado,con suerte diversa  distintos  tipos de relojes despertadores,cambiandolos ,buscando los que tenían sonidos mas potentes y repetitivos, un clásico de aquellos tiempos eran los relojes con doble campanilla y con el sonido de ellas a elección que podía ser continuo o de repetición,aun así había días que el despertador sonaba y sonaba y Tumbita seguía en brazos de Morfeo,sin dar señales de escucharlo.

No había posibilidades de conseguir  un reloj despertador mas potente, por lo que alguien con ingenio le sugirió colocar  el despertador dentro de un lata vacía  de 20 litros ,de sección cuadrada, típicas de la época para los aceites lubricantes , la lata obraba como un amplificador y esa fue la solución a su problema ,si bien no al ciento por ciento ,pues aun así había días en que seguía de largo.
Una vez que había iniciado  sus labores cotidianas estas se sucedían sin solución de continuidad y por las noches repetía su envidiable sueño profundo,el problema se presentó cuando ese sueño,insólitamente ,se presentó mientras realizaba tareas de arado nocturnas manejando un tractor de los antiguos,llantas con uñas,asiento de hierro y sin cabina,es decir expuesto a las condiciones atmosféricas reinantes,que en ese momento correspondía a una noche fría de otoño,sumado el ruido del motor ,configuraban un ambiente muy poco propicio para dormir ,no para Tumbita ,mientras el tractor seguía su marcha se durmió profundamente ,apoyado en el volante el tractor ,este siguió un curso errático traspasando el alambrado del campo vecino en dos oportunidades arando a su paso hasta que un poste de quebracho se interpuso y  el motor del tractor  se detuvo.
Como al amanecer no aparecia salieron a buscarlo,encontraron a Tumbita durmiendo sobre el tractor apoyado sobre el volante ,rodeado de las vaquitas del vecino que ,al derribarse el alambrado encontraron libre el camino para internarse en el campo propio.
Despertado, contó Tumbita que nada se acordaba del momento en que  se habia dormido ni lo que sucedió después , sorprendiendose por lo que habia hecho y por la suerte que lo acompaño al no haberse caido,algo que pudo tener consecuencias imprevisibles.-  


Delegacion Municipal convertida en almacen


Si la asunción del nuevo gobierno en 1946 inauguró un periodo de crispaciones políticas, los sectores económicos no estarían ajenos.Ello llevo que al año siguiente los Almaceneros resolvieran realizar protestas ante las políticas económicas implementadas y lo hicieron con una medida inédita ,el cierre de los almacenes por tres dias(72 horas),algo que en Chillar se cumplió a rajatabla, aun a sabiendas que poco se iba a lograr con ello ,constituyéndose en una medida que no registraba antecedentes en la localidad .Eran épocas de las Campañas contra el Agio y la Especulación y el Presidente Perón no dudó en señalar culpables entre los ‘agiotistas y especuladores’ que, según él, eran los que estaban hundiendo la economía. Entre ellos no podía faltar el comercio,tanto minorista como mayorista ,como tambien los productores.Entre estos últimos, estaba la Corporación Azucarera,lo cual,como era de esperar,provocó la inmediata escasez de azúcar y del alcohol metilico,mas conocido como “alcohol de quemar”,elemento imprescindible en esos tiempos,donde, exceptuando a quienes usufructuaban la cocina económica o el brasero, mayorítariamente poseían calentadores,cocinas y estufas que utilizaban el kerosén como combustible,siendo su encendido,es decir el calentamiento previo realizado por medio del alcohol.Como éste llegaba con cuenta gotas,los almaceneros,ni bien lo recibian,lo fraccionaban y, conociendo las necesidades de sus clientes inmediatamente se lo hacían llegar sin que mediara pedido previo alguno.Claro,no todos ,padecían esa carencia,un empleado de un Escritorio Cerealero ,risueñamente, solía comentar,”nosotros no tenemos problemas para encender las estufas” ¿no? ¿con que lo hacen?,”lo hacemos con WHISKY”.No muy diferente era el abastecimiento de azúcar, por ello las inspecciones de la Secretaria de Comercio se activaron e incentivaron,para detectar y/o impedir acaparamientos.De descubrirse depósitos no declarados del producto éste podía llegar a ser decomisado, además de hacerse acreedor a una multa.Aconteció que varios depósitos con miles de bolsas de azúcar ,en situación irregular,fueron localizados en la Capital Federal,procediendose a su decomiso y posterior distribución gratuita.Es asi como un importante numero de bolsas de azúcar llego a Chillar,siendo destinataria la Delegación Municipal ,bajo cuya responsabilidad se organizo su distribución.De esta manera por varios días pudieron verse largas colas de gente que iban a retirar el producto a razón de un kilo por persona.-

LAS GOMERIAS


De niños las conocimos con ese nombre,eran dos y ambas estaban sobre  Cortazar,la de Angulo y la de Rocha ,a su fallecimiento quedo a cargo de Doña Gumersinda, de robusto fisico,a la que las malas lenguas aludian,diciendo que ella podia inflar las gomas de los automóviles por si sola.
A ellas recurríamos para solicitar  tiras  de cámaras para las Gomeras, inflar la Pelota Nº 5 o a pedir ,tras una pinchadura que la emparcharan,lo cual requería llevarla al zapatero para que cosiera el cuero y regresar a la gomería para completar su inflado,inflar las ruedas de las bicicletas y/o reparar pinchaduras de las mismas.
Trabajos de poca monta ,en su mayoría gratuitos,en atención a nuestra condición de niños.Importante era la atención cuando se trataba de automóviles y mucho mas cuando se trataba de un camión o un tractor,que requería grandes esfuerzos físicos ,realizado con elementales herramientas, fuera del crique hidráulico, la llave cruz ,apenas unas palancas, usadas luego de una ronda de mazazos tanto para armar como para desarmar una cubierta ,ni hablar de la de un tractor,que recién se iniciaban en el uso de  cubiertas de caucho ,cuya cámara se llenaba con agua y aire.Internamente en el Taller  un compresor de aire se hacia notar marchando según las disponibilidades de energía de la época ,una simple maquina esmeriladora y cepilladora rotativa ,servia para limpiar la zona de la cámara o de la cubierta que debía ser reparada y luego la maquina proveedora de temperatura para realizar la reparación en caliente,un procedimiento denominado:  vulcanización.
¿Balanceadoras?,¿Maquinas para el Desarme de Ruedas?,¿Pistolas neumaticas?, ¿Cubiertas radiales?,¿Cubiertas sin camara?  En esa epoca ,Ni en sueños se podian imaginar esos avances que hoy tenemos. Ambas gomerias estaban  en nuestro camino hacia las Escuelas ,no era raro que tanto a la ida como a la vuelta nos detuvieramos para desentrañar los misterios del trabajo del gomero,sobre todo el proceso de inflado de las ruedas de los camiones ,no sin antes recibir la advertencia que debiamos alejarnos por el peligro de reventón de algun neumatico,simple excusa para hacer que nos alejáramos.
Mas antigua que las Gomerías nombradas, Antonio Vela, tuvo la suya  hasta su temprana desaparición física, frente a la Plaza que se anunciaba como “Taller de Vulcanización”, con venta de Neumáticos y aceite, disponiendo de un Surtidor de Nafta (la Gomería de Angulo también disponía de un surtidor de nafta y venta de neumaticos ,aceite etc).





El servicio de vulcanizado y reparación de neumáticos estaba destinados para aquellos que tuvieran roturas y cortes, ya sea en el lateral o sobre la banda de rodamiento,bastante habitual en esa epoca por el mal estado de los caminos.
El vulcanizado no se circunscribía a las cubiertas era extensivo a las cámaras y aun de las cámaras de las  bicicletas ,que ante una pinchadura recibían un parche que era pegado mediante temperatura,al respecto,para quien deseara reparar una pinchadura de motu propio tenia a su disposición  parches especiales que  venían con un marco de chapa generalmente de forma oval,de un lado tenia adosado el parche y del lado opuesto un elemento sólido de rápida combustión que al encenderse proveía la temperatura necesaria para la vulcanización del parche a la camara,para su utilización venia una morsa especial para presionar el marco sobre la camara,con la aparición de los pegamentos de contacto(parche en frio por reaccion quimica) los parches en caliente cayeron en desuso.
Pero en esa epoca todo automovilista ,en especial si era del campo llevaba encima de su vehiculo una buena provision de parches,para afrontar cualquier eventualidad propias de las  distancias recorridas y el mal estado de los caminos,que hacian que las pinchaduras fueran mas alla de un simple cambio de una rueda de auxilio,en ese caso no quedaba otro remedio que desarmar la rueda en el camino y reparar su camara La vulcanización persiste en nuestros dias,y la tenemos en los pies, dado que la vulcanización de zapatillas y/o zapatos es una práctica común que otorga al calzado una mayor flexibilidad.


Gomeria de Angulo



Los Chajáes de Morena



“¡Que chiquitos dende arriba/ nos debe ver el chajá!” Julio Migno-Yerbaguena

Morena, era uno de los habituales personajes  presentes en el tranquilo y monótono discurrir cotidiano de la vida pueblerina.Con su inconfundible y prolija Villalonga  azul tirada por un zaino colorado ,recorría las calles a paso cansino ,sin apuro alguno,oficiaba de “changador”,dispuesto a prestar el servicio de trasporte de cargas livianas o de algún pasajero con pesado equipaje dispuesto a tomar el tren o llegado en éste ,que lo acompañaba sentado a su lado en el pescante.Infaltable a la hora de llegada de los trenes de pasajeros ,que por entonces con parada mañanera los que procedían de Tandil o Tres  Arroyos o los vespertinos procedentes de Olavarria o Azul,dejaban su carga de quesos , fiambres, frutas , hortalizas,los diarios capitalinos,correspondencia y  encomiendas diversas y a su vez recogían encomiendas,cargas  livianas y correspondencia despachados con destino a las ciudades nombradas  y/o  estaciones intermedias. Morena solía acarrear para su despacho las jaulas con pollos y los cajones con huevos del pollero Ramos y retirar las jaulas vacías y/o trasportar parte de lo llegado cuando le era requerido.Complementaba su actividad con el acarreo  de tambores de kerosén o agricol, de las Agencias a los almacenes periféricos o casas de familia, constituyéndose en su único  medio de vida que le  permitía vivir modestamente junto a su esposa.
Morena hacia tiempo que había doblado el codo de la vida ,era una persona tranquila ,siempre de buen animo,que le permitía aceptar   con humor la frase “Cabeza Hinchada Morena”  de la Canción de Moda Cabeza Hinchada que popularizara en los años 50 la orquesta de Varela Varelita , que algunos transeúntes le dedicaban  a su paso.
Tenia su vivienda  sobre Cortazar entre Sarmiento y Carballo,con un amplio terreno con suficiente lugar para alojar a su villalonga  y a su caballo,bien mantenido y alimentado con avena ,no podía faltar un gallinero en el fondo ,que le suministraba una buena provisión de huevos y de aves  para consumo propio y por añadidura un casal de chajáes,que le habían traído de regalo siendo pichones unos familiares que tenia en la vecina localidad de  16 de Julio y que pronto alborotarían todo el barrio.

Su nombre, chajá, es consecuencia de que emite un grito semejante a esta palabra. En algunos libros de ornitología  se le llama  Gritón Chajá. Su voz es muy potente; se la puede oir desde dos o tres kilómetros  de distancia, si el día esta calmo.El macho emite dos notas -cha-ja- y la hembra invariablemente le responde: cha-ja-lí. El chajá permanece alerta tanto de día como de noche y con su grito anuncia la presencia de intrusos.Los  permanentes sobrevuelos en el vecindario posándose sobre la copa de los arboles,acompañados de los estridentes gritos de la pareja de chajáes terminó siendo una molestia para los vecinos y para Morena mismo,de manera que un día aprovechando una visita a sus familares  ,resolvió meterlos en una jaula y llevarlos en tren a  16 de Julio, allá los soltaron y todo anduvo bien,Morena y su esposa se dirigieron a la estacion para tomar el tren de regreso,dejando a los chajáes revoloteando en el lugar  y cual no seria la sorpresa al llegar a su casa,los chajáes ya los estaban esperando.-

“Me encontraba como digo,
En aquella soledá,
Entre tanta oscuridá,
Echando al viento mis quejas
Cuando el grito del chajá
Me hizo parar las orejas!”
(Verso tomado de “El Gaucho Martín Fierro”)

Las Chicas de la Bolsa


En nuestra infancia  era común que nuestro mayores apelaran a la inminente presencia  del   “hombre de la bolsa” como un arma correctiva ante alguna travesura o signo de inconducta. La referencia era a los innumerables“linyeras” que con su mono al hombro solían andar por el pueblo y asentarse en las cercanías de la estación de FFCC,mirados con desconfianza y no pocas veces con cierto desdén ,supieron ser bohemios y trashumantes,contradiciendo todos los mitos,eran muy trabajadores, las cosechas no se hubieran levantado sin su aporte y a su cargo también estuvieron muchas tareas en las estancias.
No eran los únicos pues la mayoría de quienes Vivian en la periferia ,luego de efectuar sus compras habituales,la  colocaban dentro de una bolsa de arpillera para facilitar su trasporte ,o por que algunos artículos como  los alimentos para las aves de corral o la papa ,adquiridos en fracciones  de bolsa requerían que el adquirente concurriera con su propia bolsa de manera que, dentro del paisaje cotidiano de la localidad  era habitual ver el desplazamiento  de vecinos de a pie que  regresaban a sus casas con la bolsa de arpillera colgada en el hombro portando sus adquisiciones.
Epoca en que los cereales producidos en la zona(trigo,avena,cebada , etc) debian embolsarse en bolsas de arpillera de yute ,lo cual se realizaba en la propia maquina cosechadora eso daba lugar a otros “hombres de la bolsa”,los sufridos bolseros,para muchos su unico medio de vida,que se constituian en la mayor fuerza laboral de la Localidad  en el periodo de la cosecha y en buena parte del año ,encargados de su manipulación ,cargando o descargando carros, camiones o vagones de Ferrocarril o manipulando las bolsas en los lugares de acopio.
En el corto periodo de la cosecha la demanda de bolseros hacia que llegaran de otros lugares a trabajar en forma temporaria ,regresando a sus lugares de origen una vez concluida el grueso de la labor.
En emprendimientos agrícolas pequeños y/o familiares,el manipuleo del producto de la cosecha era realizado por los  propios integrantes del grupo familiar,tarea reservada a los hombres,claro que hubo algunas excepciones,es el caso del “ruso” que tenia su chacra pasando la loma ,en dirección a Gaviña(en cercanías del Cementerio viejo),con un hijo varón y tres hijas mujeres no tenia muchas opciones ,pero en conjunto se organizaban conformando un equipo de trabajo .
Pasada la cosecha  llegaba al hora de trasladar las bolsas de trigo desde la chacra  hacia el deposito del acopiador  ubicado entonces sobre Alsina,a metros de  El Descanso y como no podía ser de otra manera  lo hacia en su chata rusa tirada por briosos caballos,cuya carga en la chacra corría por su cuenta y la ayuda de su hijo varon,pero para la descarga ,ahí estaban ellas ,naturalmente  bellisimas las tres ,observando sus maquilladas facciones uno podría inferir  que se habían preparado  como para concurrir  a un evento social.La vestimenta hacia la diferencia ,con sus mamelucos sobredimensionados(seguramente propios del padre o del hermano varon) y calzando alpargatas,sin perder la sonrisa,una con el padre y las otras dos por el otro lado ,descargaban  en yunta una a una las bolsas de trigo,para  luego de su finalización ,quedarse en espera del próximo arribo de la chata cargada.No solo hacian alarde de fuerza,la mayor ,solia comentar risueña sobre sus habilidades mecanicas al desarmnar y armar el motor de una camionetita.Ford-A.-