CHILLAR CONOCIÓ LA ALTA COMPETENCIA

Chillar conoció la alta competencia...
Por Americo Lohin LE 4.314.760Tres Arroyos, provincia de Buenos Aires Enviada a través de Radio Mitre, AM 790
Chillar, mi pueblo natal, está ubicado en el partido de Azul, provincia de Buenos Aires, a la vera de la Ruta Nacional 3, en el kilómetro 360. Durante los 50 fue una típica localidad del interior bonaerense, con alrededor 2.500 habitantes, pulcra, ordenada, con sus calles céntricas asfaltadas, el resto compactadas, sus árboles prolijamente podados y pintados de blanco. La plaza en diagonal en proceso de terminacion... era el año del Libertador y se lo recordó con un monumento, que aún le faltaba el busto, colocándose un cuadro para la ocasión y la presencia de los granaderos, todo un acontecimiento. La actividad principal era agrícola-ganadera y el pueblo se desenvolvía bajo su manto, almacenes de ramos generales, consignatarios, cooperativas, herrerias, talleres mecanicos, tiendas…
El fútbol era el deporte que más adeptos tenía, con pelota de trapo o con la numero cinco, practicado a toda hora del día, frente a la sede del club Huracán. Un extenso baldío convocaba a chicos y adolescentes, en un partido que solo finalizaba con la puesta del sol.Los que no eran adolescentes tenían además otros juegos: la agarrada, la escondida, los barriletes, los cowboys con pistola de cebita o simplemente un trozo de madera, un caño y el ¡bang-bang!
Había otro especial EL ARO,(x) para quien no recuerde se trataba de una circunferencia metálica de 20 a 30 centímetros de diámetro y no más de tres o cuatro centímetros de ancho, que se llevaba rodando por medio de una varilla de alambre grueso que terminaba en “U”. Ese “fierro” despertó el interés de Don Juan Silvagni, “fierrero de ley”, preparador de autos de carrera y corredor de los Ford T. Era el poseedor del único torno…Quizá a través de uno de sus sobrinos tomó contacto con el juego y se propuso mejorar su perfomance, construyendo varillas con diversas variaciones, con doble horquilla, curvadas, con seguro…Las hacía para quien se las pidiese hasta que surgió la idea ¿Por qué no hacer una competencia?
Así, una tarde de verano, cuando no había ninguna actividad, la voz se corrió y el circuito se llenó de publico. Don Juan, organizador y director de la prueba, tendió el pasacalle junto con los participantes con el distintivo de la agrupación.
También puso dos sábanas blancas que servirían de largada y llegada, en un circuito que abarcaba una manzana.Una carrera pedestre guiando y empujando el aro era algo no sencillo, pues el control se hacía mas difícil a medida que se corría más rápido, a tal efecto había controles para verificar que los participantes lo hicieran correctamente y descalificar a aquellos que hubiesen perdido el aro.La prueba contó con poco más de quince participantes y se desarrolló con todo éxito.
Pese a la aprobación del público la competencia se hizo solo una vez… parece que Don Juan tuvo una discusión con la “autoridad” y como era de pocas pulgas la carrera dejo de realizarse… y el juego poco a poco solo quedó en el recuerdo.
(x).El aro ea usado en las mazas de las ruedas de madera de los carruajes.

MONAGUILLO


La mayoría de mis contemporáneos hemos sido monaguillos alguna vez ,en la totalidad  de los casos, no por que nos lo propusiéramos ,sobre todo siendo niños y apenas transcurrido un corto periodo de tiempo de haber tomado la Primera  Comunión,si no por que no teníamos otra alternativa que acceder al pedido casi  imperativo de la Hermana Superiora a cargo del Asilo de Huerfanas  ,que minutos antes del inicio de la misa, hurgaba  entre los asistentes por nuestra presencia ,para dirigirse presurosa hacia nosotros y llevarnos en dúo a la Sacristía, allí estaban esperándonos las sotanas rojas(negras en caso de un funeral) y los inmaculados roquetes blancos,que las hábiles manos de la hermanitas de Cristo Rey  habían preparado junto a las vestiduras litúrgicas del Sacerdote,por entonces el Pbro. José Carballo,  hasta su muerte mantuvo a los monaguillos tradicionales, en cambio los monaguillos de quienes lo sucedieron salvo excepciones lo hacían con vestimenta de calle.
Como monaguillos participábamos desde la cercanía ,en la ayuda del oficiante,precediendolo en el ingreso al Templo ,en una época donde regia la misa Tridentina ,oficiada exclusivamente en latín y en la cual el sacerdote estaba en su mayor parte de espaldas,salvo  los saludos y las lecturas que se hacia de cara a los feligreses .
Esa postura  no hay que interpretarla como un desprecio ni nada parecido si no en el sentido de que el sacerdote oficiaba junto con el pueblo,los monaguillos acompañaban la postura del sacerdote o sea también estábamos de espalda hacia los asistentes 

La Misa no comenzaba en el Altar, sino en las gradas, produciéndose  la primera subida al Altar, con el Introito.Es obvio que nuestra inexperiencia hacia que dependiéramos de la indicaciones del Sacerdote ,sea para acercar el incensario y la naveta con el incienso,acercar las vinajeras para suministrar el agua para  ritual  del lavado de manos y del vino destinado a la Eucaristía, cuando tocar la campañilla ,cuando pararse ,arrodillarse , sentarse y como acompañarlo y que elementos portar al momento de ofrecer la comunión a los comulgantes-usualmente un monaguillo portaba una vela y otro la patena-demás esta decir que desconocíamos por completo el latín, por lo que las respuestas  al oficiante eran dadas desde el Coro por las Hermanas de Cristo Rey.
No solo el latín era un problema,el propio vocabulario castizo del Pbro. Carballo,no le iba en zaga , en mi primera actuación como  monaguillo, me jugó una mala pasada, en un momento de la misa, estaba de pie y él me susurra ¡Híncate! , no entendía nada, volvió a repetir ya con vos mas audible  ¡¡Híncate!!hice señas que no comprendía ,ahí llego el ¡¡Arrodíllate!..  ¡Ah!...


SUEÑO PESADO


Lo apodaban Tumbita,ocupado  como peón rural en un establecimiento cercano a la localidad.Muy trabajador e idóneo para desarrollar las diversas tareas  propias de un campo de producción mixta,agricultura,ganaderia,lecheria etc.tenia a su cargo el ordeñe diario,colaboraba con la carneada,la arada,la siembra, la cosecha ,el baño de las ovejas ,la yerra , la reparación de alambradas , el mantenimiento mecánico etc.
Se daba maña para todo ,  muy voluntarioso y siempre bien dispuesto para ejecutar la labor que le encomendaran.Su mayor problema era despertarse temprano  en la madrugada  para realizar el ordeñe diario.
Dormia sobre un colchón puesto sobre el piso de la habitación que le servia de dormitorio,habia desechado el catre por las periódicas caídas sufridas ,sin que ello afectara la continuidad de  su sueño, permaneciendo dormido  sobre el piso,en él cual aparecía de tanto en tanto ,divorciado del colchón,sin cobertura alguna,aun en pleno invierno ,eso da la  pauta de la profundidad de su sueño.
Para despertarse había utilizado,con suerte diversa  distintos  tipos de relojes despertadores,cambiandolos ,buscando los que tenían sonidos mas potentes y repetitivos, un clásico de aquellos tiempos eran los relojes con doble campanilla y con el sonido de ellas a elección que podía ser continuo o de repetición,aun así había días que el despertador sonaba y sonaba y Tumbita seguía en brazos de Morfeo,sin dar señales de escucharlo.

No había posibilidades de conseguir  un reloj despertador mas potente, por lo que alguien con ingenio le sugirió colocar  el despertador dentro de un lata vacía  de 20 litros ,de sección cuadrada, típicas de la época para los aceites lubricantes , la lata obraba como un amplificador y esa fue la solución a su problema ,si bien no al ciento por ciento ,pues aun así había días en que seguía de largo.
Una vez que había iniciado  sus labores cotidianas estas se sucedían sin solución de continuidad y por las noches repetía su envidiable sueño profundo,el problema se presentó cuando ese sueño,insólitamente ,se presentó mientras realizaba tareas de arado nocturnas manejando un tractor de los antiguos,llantas con uñas,asiento de hierro y sin cabina,es decir expuesto a las condiciones atmosféricas reinantes,que en ese momento correspondía a una noche fría de otoño,sumado el ruido del motor ,configuraban un ambiente muy poco propicio para dormir ,no para Tumbita ,mientras el tractor seguía su marcha se durmió profundamente ,apoyado en el volante el tractor ,este siguió un curso errático traspasando el alambrado del campo vecino en dos oportunidades arando a su paso hasta que un poste de quebracho se interpuso y  el motor del tractor  se detuvo.
Como al amanecer no aparecia salieron a buscarlo,encontraron a Tumbita durmiendo sobre el tractor apoyado sobre el volante ,rodeado de las vaquitas del vecino que ,al derribarse el alambrado encontraron libre el camino para internarse en el campo propio.
Despertado, contó Tumbita que nada se acordaba del momento en que  se habia dormido ni lo que sucedió después , sorprendiendose por lo que habia hecho y por la suerte que lo acompaño al no haberse caido,algo que pudo tener consecuencias imprevisibles.-  


Delegacion Municipal convertida en almacen


Si la asunción del nuevo gobierno en 1946 inauguró un periodo de crispaciones políticas, los sectores económicos no estarían ajenos.Ello llevo que al año siguiente los Almaceneros resolvieran realizar protestas ante las políticas económicas implementadas y lo hicieron con una medida inédita ,el cierre de los almacenes por tres dias(72 horas),algo que en Chillar se cumplió a rajatabla, aun a sabiendas que poco se iba a lograr con ello ,constituyéndose en una medida que no registraba antecedentes en la localidad .Eran épocas de las Campañas contra el Agio y la Especulación y el Presidente Perón no dudó en señalar culpables entre los ‘agiotistas y especuladores’ que, según él, eran los que estaban hundiendo la economía. Entre ellos no podía faltar el comercio,tanto minorista como mayorista ,como tambien los productores.Entre estos últimos, estaba la Corporación Azucarera,lo cual,como era de esperar,provocó la inmediata escasez de azúcar y del alcohol metilico,mas conocido como “alcohol de quemar”,elemento imprescindible en esos tiempos,donde, exceptuando a quienes usufructuaban la cocina económica o el brasero, mayorítariamente poseían calentadores,cocinas y estufas que utilizaban el kerosén como combustible,siendo su encendido,es decir el calentamiento previo realizado por medio del alcohol.Como éste llegaba con cuenta gotas,los almaceneros,ni bien lo recibian,lo fraccionaban y, conociendo las necesidades de sus clientes inmediatamente se lo hacían llegar sin que mediara pedido previo alguno.Claro,no todos ,padecían esa carencia,un empleado de un Escritorio Cerealero ,risueñamente, solía comentar,”nosotros no tenemos problemas para encender las estufas” ¿no? ¿con que lo hacen?,”lo hacemos con WHISKY”.No muy diferente era el abastecimiento de azúcar, por ello las inspecciones de la Secretaria de Comercio se activaron e incentivaron,para detectar y/o impedir acaparamientos.De descubrirse depósitos no declarados del producto éste podía llegar a ser decomisado, además de hacerse acreedor a una multa.Aconteció que varios depósitos con miles de bolsas de azúcar ,en situación irregular,fueron localizados en la Capital Federal,procediendose a su decomiso y posterior distribución gratuita.Es asi como un importante numero de bolsas de azúcar llego a Chillar,siendo destinataria la Delegación Municipal ,bajo cuya responsabilidad se organizo su distribución.De esta manera por varios días pudieron verse largas colas de gente que iban a retirar el producto a razón de un kilo por persona.-

LAS GOMERIAS


De niños las conocimos con ese nombre,eran dos y ambas estaban sobre  Cortazar,la de Angulo y la de Rocha ,a su fallecimiento quedo a cargo de Doña Gumersinda, de robusto fisico,a la que las malas lenguas aludian,diciendo que ella podia inflar las gomas de los automóviles por si sola.
A ellas recurríamos para solicitar  tiras  de cámaras para las Gomeras, inflar la Pelota Nº 5 o a pedir ,tras una pinchadura que la emparcharan,lo cual requería llevarla al zapatero para que cosiera el cuero y regresar a la gomería para completar su inflado,inflar las ruedas de las bicicletas y/o reparar pinchaduras de las mismas.
Trabajos de poca monta ,en su mayoría gratuitos,en atención a nuestra condición de niños.Importante era la atención cuando se trataba de automóviles y mucho mas cuando se trataba de un camión o un tractor,que requería grandes esfuerzos físicos ,realizado con elementales herramientas, fuera del crique hidráulico, la llave cruz ,apenas unas palancas, usadas luego de una ronda de mazazos tanto para armar como para desarmar una cubierta ,ni hablar de la de un tractor,que recién se iniciaban en el uso de  cubiertas de caucho ,cuya cámara se llenaba con agua y aire.Internamente en el Taller  un compresor de aire se hacia notar marchando según las disponibilidades de energía de la época ,una simple maquina esmeriladora y cepilladora rotativa ,servia para limpiar la zona de la cámara o de la cubierta que debía ser reparada y luego la maquina proveedora de temperatura para realizar la reparación en caliente,un procedimiento denominado:  vulcanización.
¿Balanceadoras?,¿Maquinas para el Desarme de Ruedas?,¿Pistolas neumaticas?, ¿Cubiertas radiales?,¿Cubiertas sin camara?  En esa epoca ,Ni en sueños se podian imaginar esos avances que hoy tenemos. Ambas gomerias estaban  en nuestro camino hacia las Escuelas ,no era raro que tanto a la ida como a la vuelta nos detuvieramos para desentrañar los misterios del trabajo del gomero,sobre todo el proceso de inflado de las ruedas de los camiones ,no sin antes recibir la advertencia que debiamos alejarnos por el peligro de reventón de algun neumatico,simple excusa para hacer que nos alejáramos.
Mas antigua que las Gomerías nombradas, Antonio Vela, tuvo la suya  hasta su temprana desaparición física, frente a la Plaza que se anunciaba como “Taller de Vulcanización”, con venta de Neumáticos y aceite, disponiendo de un Surtidor de Nafta (la Gomería de Angulo también disponía de un surtidor de nafta y venta de neumaticos ,aceite etc).





El servicio de vulcanizado y reparación de neumáticos estaba destinados para aquellos que tuvieran roturas y cortes, ya sea en el lateral o sobre la banda de rodamiento,bastante habitual en esa epoca por el mal estado de los caminos.
El vulcanizado no se circunscribía a las cubiertas era extensivo a las cámaras y aun de las cámaras de las  bicicletas ,que ante una pinchadura recibían un parche que era pegado mediante temperatura,al respecto,para quien deseara reparar una pinchadura de motu propio tenia a su disposición  parches especiales que  venían con un marco de chapa generalmente de forma oval,de un lado tenia adosado el parche y del lado opuesto un elemento sólido de rápida combustión que al encenderse proveía la temperatura necesaria para la vulcanización del parche a la camara,para su utilización venia una morsa especial para presionar el marco sobre la camara,con la aparición de los pegamentos de contacto(parche en frio por reaccion quimica) los parches en caliente cayeron en desuso.
Pero en esa epoca todo automovilista ,en especial si era del campo llevaba encima de su vehiculo una buena provision de parches,para afrontar cualquier eventualidad propias de las  distancias recorridas y el mal estado de los caminos,que hacian que las pinchaduras fueran mas alla de un simple cambio de una rueda de auxilio,en ese caso no quedaba otro remedio que desarmar la rueda en el camino y reparar su camara La vulcanización persiste en nuestros dias,y la tenemos en los pies, dado que la vulcanización de zapatillas y/o zapatos es una práctica común que otorga al calzado una mayor flexibilidad.


Gomeria de Angulo