
Había sido uno de los primeros usuarios del servicio telefónico de la entonces Unión Telefónica, recibiendo el Numero 9,cuando los teléfonos eran a magneto y debía accionarse la manivela para llamar a la central y pedir la comunicación a la operadora.Era habitual escuchar el “Ya vaa” de Doña Coronada cuando el teléfono sonaba.como si el mismo dispusiera de oídos que pudieran escucharla.Además, Don Antonio prestaba otra clase servicios,que muestra la integridad de las personas de una época ida, sí bien ya existía un Banco,muchos lo esquivaban, preferían confiar su valores a terceros.Era habitual en los días de remates feria,por entonces los días 14 y 22 de cada mes, que la gente de campo luego de haber vendido su hacienda,se apersonara con un bollo de billetes y dijera “Don Antonio ¿me lo guarda?”,Don Antonio tomaba el bollo de billetes lo envolvía con papel blanco de envolver ,le ponía el nombre y lo colocaba en su caja fuerte.Tiempo después, el propietario venia a retirarlo y Don Antonio,se lo entregaba y el propietario ,luego de dar las gracias se retiraba.Nadie había contado nada ,ni antes ni después,tal la confianza mutua.Asi era Don Antonio y La Despensa,un negocio que fue parte de una época de la historia pasada de Chillar,que siendo adolescente,por unos pocos años, he compartido y vivido.-
(x) Acompañaria a los nombrados el hijo de ambos ,Teodoro( el"Negro") y en los años precedentes a su cierre estaban al frente del negocio sus hijos, nietos de los fundadores.-